Tanto si disfrutas de esta experiencia como si no, dependes por completo de si disfrutas de la compañía contigo, porque no se trata de lugares para caminar y recorrer, sino también de compartir historias y tener conversaciones.
¡Estoy muy feliz de haber conocido a Aom como mi guía! Fue amable, atento, compartió sus historias y escuchó las mías, y en general se aseguró de que estuviera cómodo en todo momento. También tenía en cuenta mis límites. Cuando dije que no quiero que me tomen fotos (lo cual es un poco inusual para un turista aquí, supongo), lo dejó respetuosamente y continuó explicando lo que estábamos viendo y el significado cultural de la misma.
Tuvimos la suerte de tener buen tiempo y el lago era hermoso, lo que nos permitió comer, hablar, alimentar a los peces en el lago y disfrutar de la paz. El templo era hermoso y Aum estaba lo suficientemente bien informado como para explicar muchos de los símbolismos detrás del arte. Narró algunas de las historias míticas y de dónde se originaron, lo que le dio al viaje un encanto agradable.
Para las personas que quieren salir del bullicio de la ciudad y tener un poco de relajación y paz, ¡esta es una buena opción!