Este recorrido superó mis expectativas. ¡El camino hasta el partido fue mi parte favorita! Caminamos por el barrio a la hora dorada mientras los fanáticos salían a la calle, con las camisetas puestas, la música a todo volumen y las ventanas abiertas. Sientes el juego antes de ver el estadio.
A mitad de camino, nuestro guía Salvador se detuvo a comprar empanadas. Soy vegetariano y él ya lo tenía resuelto. Calientes, crujientes y las mejores que he probado desde que llegué, las comí de pie en la acera.
Salvador es la diferencia. Conoce a todos los equipos, todos los cánticos, pero no da sermones. Se quedó en las gradas con nosotros toda la noche, traduciendo y riendo. Me sentí segura y libre al mismo tiempo.
Vine como turista. Me fui cantando con extraños que sentí como familia.
Consejo profesional: ¡¡¡Usa zapatillas, en invierno... ponte varias capas de ropa, lleva efectivo y pregunta por Salvador!!!