Fue una experiencia maravillosa practicar yoga aéreo en Garajau con Silvia. Ese día éramos tres practicantes, así que desafortunadamente Silvia no tenía un cabestrillo para mostrarnos las posturas, pero podía instruirnos principalmente con palabras. Como principiante, a veces me resultaba un poco difícil, pero Silvia siempre me ayudaba a asegurarme de que lograba colocarme en la posición correcta. Los ejercicios eran exigentes, pero me gusta que sea así. Me gustaron especialmente las posiciones relajantes al final. Cuando estés en Garajau, asegúrate de ir también a Christo Rei, que Silvia también me recomendó. Gracias por empezar bien el día con una sesión especial de yoga.